Tal vez hayas oído hablar de ellos. Su nombre se menciona en susurros, entre historias increíbles de combates a muerte transmitidos por internet, de tráfico de drogas, fiestas inenarrables con prostitutas, y palizas a curanderos de poca monta. Se dice que son gente como tú y como yo, pero que un día descubrieron que ya estaban muertos. ¿Lo entiendes? Gente desahuciada, condenada, sin remedio. Ponte en su lugar. ¿Te limitarías a aceptarlo sin más, o harías como ellos? ¿Tendrías el valor suficiente como para entrar en ese mundo oculto que todos prefieren ignorar, ese mundo de vidas baratas y placeres prohibidos? |