El espíritu del Mago

Dos años después de conquistar la Espada de Fuego, Derguín Gorión, el nuevo Zemalnit, se encuentra refugiado en la ciudad de Narak y vive obsesionado por el recuerdo de Mikhon Tiq, su amigo y aprendiz de mago, que perdió su espíritu en combate con el hechicero Ulma Tor y cuyo cuerpo fue petrificado y abandonado en las selvas de la Sierra Virgen. Su anhelo es recuperar el cuerpo de su amigo y rescatar su espíritu, pero también debe luchar contra las pesadillas que le advierten que Togul Barok, su gran rival en la lucha por la Espada de Fuego, no ha muerto. Pero Tramórea vive momentos convulsos: en el norte, la caída de un meteorito está envenenando todas las tierras de cultivo, y en el sur los temibles guerreros Aifolu han encontrado un nuevo caudillo en el Enviado, el mesías de un dios que no puede ser nombrado y que amenaza con hundir el mundo en un baño de sangre y de sacrificios humanos. En el camino del nuevo dios se va a cruzar Darkos, un adolescente que consigue huir de la destrucción de la ciudad de Ilfatar e irá a la búsqueda de su padre, un guerrero del que sólo conoce el nombre: Kratos May. El destino unirá las sendas de Deguín y Darkos, que deberán rescatar a Kratos de su más temible enemigo y juntos emprender la lucha final contra las hordas del Dios Loco y evitar que el mundo caiga bajo un nuevo reinado de terror y tinieblas.

ANTICIPO:

… Se oyó un extraño gorjeo, áspero y potente, junto con gemidos y exclamaciones ahogadas. Darkos se asomó aún más, pero al ver lo que se acercaba reculó un paso.
-Ésos son los pájaros del terror -susurró en el oído de Rhumi.
Los milicianos que acompañaban a la embajada habían separado sus filas, de tal manera que rozaban a la gente que rodeaba la calzada, y aún así no dejaban de vigilar inquietos a las bestias que se acercaban. Rhumi clavó los dedos en el brazo de Darkos y tiró de él hacia atrás, pero era imposible retroceder con la presión de la gente. El mono de Bru soltó un chillido, pero la niña seguía mirando, con los ojos muy abiertos.
-Qué pollitos más grandes -exclamó.
Darkos soltó una carcajada seca. Pollitos no parecía el término más adecuado. Los dos pájaros del terror recordaban a avestruces, pero eran aún más grandes. Sus cabezas, recubiertas por testeras de metal y coronadas por penachos de plumas de color cobalto, se alzaban a más de tres metros del suelo. El pico, de color naranja, se parecía al de un loro, pero era de un tamaño desmesurado y terminaba en una punta curvada y tan aguzada como una hoz. Lo abrían y cerraban con un crotorar más sordo que el de las cigüeñas, que acompañaban con un gorjeo grave, casi un estertor. Las patas, recubiertas de escamas grises, eran tan largas como el cuerpo de un hombre y tenían unos músculos gruesos que se contraían como manojos de culebras. Darkos pensó que una sola de esas patas debía pesar más que él. Los tres dedos estaban armados de garras amarillas que rechinaban al pisar el pavimento. Los pájaros miraban a los lados con movimientos bruscos, casi espasmódicos. Sus ojos eran como malignas cuentas de ámbar.
A lomos de ambas bestias montaban sus jinetes Glabros, tan siniestros como ellas. Llevaban las cabezas afeitadas y pintadas para asemejarse a sus cabalgaduras: amarillo alrededor de los ojos, naranja la nariz y la boca, rayas rojas rodeando el cráneo. Llevaban en el brazo derecho una lanza de metro y medio, y un machete a la cintura. Vestían de cuero y montaban una silla con los borrenes tan altos que casi quedaban encajados en ella.
-Sólo los Glabros pueden montar a los pájaros del terror -susurró Darkos, mientras los pájaros se alejaban.
-No me extraña. Yo no lo haría ni aunque me mataran.
-Los pájaros del terror y los Glabros se crían juntos. Para fortalecer su vínculo, en cuanto un Glabro tiene el primer hijo, sea niño o niña, se lo entrega al pájaro para que se lo coma.
-¡Qué horror! -exclamó Rhumi, y le tapó las orejas a Bru, pero ésta sacudió la cabeza para librarse y seguir escuchando.
-Y cuando un pájaro del terror muere, normalmente sacrifican a su jinete y se lo entregan como alimento a las otras aves, pues un Glabro sin montura no puede seguir viviendo. Aunque hay algunos que, para conseguir otro pájaro del terror, matan a su jinete y luego le arrancan la piel para vestirse con ella y así engañar al ave con el olor.
-¡Es asqueroso, Darkos! ¡Cállate ya!
Bru dio palmadas y le pidió que siguiera. Pero al hacerlo soltó a Gabrinu, que dio un brinco hasta el suelo y corrió a cuatro patas para cruzar la calle. Bru quiso salir detrás del mono, pero Rhumi la agarró por la cintura y la levantó en vilo para impedirlo.
-¡Voy yo! -se ofreció Darkos, sin pensárselo.
El mono se escabulló entre las piernas de un miliciano, que dio un respingo al sentir el roce de su cola entre las piernas y se volvió agitando la lanza como si fuera un matamoscas. Darkos se agachó justo a tiempo de que el astil no le abriera una brecha en la frente, y corrió detrás del mono.
-¡Vuelve aquí! -le gritó el miliciano.
Cuando quiso darse cuenta, Darkos estaba en el centro de la Avenida de la Seda, rodeado por dos filas de milicianos que lo miraban con incredulidad. Uno de los pájaros del terror se dio la vuelta al percibir el movimiento, y sus ojos amarillos se clavaron en Darkos. El estúpido mono, que correteaba detrás de las aves como si formara parte del desfile, se dio cuenta por fin del peligro y volvió grupas para huir hacia Darkos. Un rumor de angustia surgió de la multitud. Por un segundo Darkos sólo tuvo ojos para el mono y oídos para el grito lastimero de Bru, y clavó la rodilla en el suelo y abrió los brazos para recoger al animalito.
El pájaro del terror arrancó a correr. Darkos pensó que una bestia tan grande no podía ser tan rápida. El mono debió sentir sus pasos tras él, porque hizo un quiebro y giró a la izquierda para salir de la calle. El pájaro lanzó el cuello como un látigo y sus mandíbulas se abrieron buscándolo. El animalejo estuvo a punto de huir, pero su largo rabo lo traicionó. La fiera lo atrapó por la cola, y en un solo movimiento se enderezó y lanzó al mono hacia arriba. La pobre criatura chilló y manoteó un par de veces en el aire antes de caer de nuevo, directo a la boca abierta del ave, que lo engulló sin masticar.
Darkos se había puesto de pie, pero era incapaz de decidir adónde huir. El monstruo estaba tan cerca que le llegaba su aliento a sangre y carne cruda. Con fascinado terror, el muchacho observó cómo el bulto de lo que había sido la mascota de Bru bajaba por el cuello del pájaro. Después, aquel pico naranja bajó hacia él, y Darkos cerró los ojos y trató de protegerse la cara con las manos.
El olor a sangre se hizo aún más intenso. Una voz áspera gritó: ¡Kashuúk! Algo zumbó junto a su oreja y luego chascó en el aire. Cuando Darkos miró de nuevo, vio a través de sus propios dedos cómo el pájaro del terror giraba a la derecha, obligado por su jinete, que había dado un violento tirón de las riendas en el último instante. Mientras la bestia gorjeaba, frustrada, el Glabro miró a Darkos y soltó una carcajada. Tenía los dientes negros y limados en forma de sierra.
-Te queda un día más, renacuajo -le dijo en Nesita.
El pájaro del terror se alejó, buscando al resto de la comitiva, no sin antes dejar una deposición negruzca en el pavimento. Darkos se dio cuenta de que las piernas no le sostenían y se agachó para apoyarse en el suelo con las manos. Un miliciano lo agarró por el codo, lo puso en pie y lo sacó de la calzada a empujones.
-¡Debería haberte comido, por imbécil! -le espetó.
La gente que rodeaba la calle no fue mucho más misericordiosa, y unos le insultaron, otros se burlaron de él y algunos incluso le reprocharon haber puesto a más gente en peligro por llamar la atención del monstruo. Por fin, una mujer más compasiva le ayudó a sostenerse en pie y le dio un poco de vino aguado. Al segundo trago, Darkos sintió una arcada y tuvo que alejarse para no vomitar encima de la buena mujer. Tapándose la boca, se escabulló hasta una esquina y allí vació su estómago.
Te queda un día más, le había dicho el Glabro. Los Aifolu no eran más que sesenta, pero Darkos comprendió que, de un modo u otro, iban a atacar.
Por desgracia, lo que él supiera o intuyera carecía de importancia. Nadie iba a hacerle caso.

compra en casa del libro Compra en Amazon El espíritu del Mago
Interplanetaria

23 Opiniones

Escribe un comentario

  • Avatar
    Lobo
    on

    He leído ya más de la mitad de la novela, y creo se puede recomendar. Bien escrito, grandes peleas, muy ágil, descripciones cojonudas…

  • Avatar
    Brutus
    on

    Negrete es un escritor que de novela en novela mejora. Frente a tanto escritor que se nos presenta como la septima maravilla y luego están muy por debajo de los estandares normales, aquí tenemos a un autor de ciencia ficción y fantasia predominantemente, que ya ha escrito grandes novelas y escribirá aún mejores.

    El espíritu del mago merece la pena porque es un gran libro que se lee con mucho agrado y agilidad.

  • Avatar
    D
    on

    Tienes razón, aunque no es de menospreciar el cuidado que pone en cada lance bélico. Es descriptivo, pero lo suficientemente seco como para que todo discurra como la seda.

  • Avatar
    Ferm
    on

    Grandes escenarios, grandes aventuras y grandes batallas. Y está muy pero que muy bien escrito. ¿Qué más se puede pedir?

  • Avatar
    Jaime
    on

    Al autor y la obra, que me está fascinando, nada más; pero al libro físico… letra gorda, kiyo, que la letra es muy chica.

  • Avatar
    redaccion
    on

    Gracias a la cortesía de Ediciones Minotauro, sorteamos cinco ejemplares de El espíritu del mago, de Javier Negrete.

    El sorteo se realizará el 19 de Junio y para participar basta con estar registrado y seguir las bases.

  • Avatar
    TarsTarskas
    on

    Hombre. Si se hubiera metido letra gorda yo creo que tienen que sacarlo en dos tomos, porque largo es un rato. Así esta bien y para la cantidad de letra, la relación cantidad-calidad-precio está muy bien.

  • Avatar
    Samael
    on

    No cometais el mismo error que yo. Me ha encantado el espiritu del mago y solo lamento una cosa. No haber cogido la espada de fuego y haberla releido para luego seguir con el espiritu.

    Aprended de los errores y hacedme caso, que hay verano por delante. Primero la espada, luego el espiritu, para tener bien fresca la primera.

  • Avatar
    kq
    on

    Yo he sido abducido mientras la leía. Y mira que me sabía mal leerla tan rápido, porque a pesar de lo larga que es, en cuanto pasas la mitad empiezas a pensar "No, que no se acabe, que no se acabe"

    Es fantástica.

  • Avatar
    Vero
    on

    Es un novelón, no sólo en grosor sino en calidad. Me han gustado muchas las escenas de batallas y los escenarios de la historia, aunque leía con tal rapidez que a veces tenía que volverme atrás para "degustar" algunos momentos. Los combates son "peculiares", hay más de una velocidad en ocasiones (no os cuento nada, descubridlo).

  • Avatar
    Torquemalo
    on

    Lo mismo que con la espada de fuego me he quedado con ganas de más. No sé si eso es bueno o malo. Lo que nadie puede negar es que la historia engancha y que los personajes enganchan también. ¿Para cuando la tercera?

  • Avatar
    Ferm
    on

    Espero que tengáis razón, ya que acabo de comprármelo, junto a la edición conmemorativa de La Princesa Prometida. William Goldman se salió con esa historia de fantasía. Lo leí hace años y este verano he querido regalármelo.

  • Avatar
    Argyle
    on

    Ya me he leído el libro entero, la verdad deja un amargo sabor de boca cuando te lo terminas, quedandote con la intriga de no saber si Derguín se queda o no con Neerya.

  • Avatar
    M
    on

    Vaya, ya me habéis puesto los dientes tan largos que podría hacer salto de pértiga con ellos, ni una sola opinión negativa.

    Habrá que comprarse La espada de fuego, y si me gusta, me compro El espíritu del mago.

    Salu2.

  • Avatar
    Manticora
    on

    Muy buena la segunda parte de LEDF. ¿Alguien sabe cuando sale la tercera de la trilogía?

  • Avatar
    Sauce
    on

    Ah, ¿pero es una trilogía?

  • Avatar
    ajsksi
    on

    Yo no soy muy de novelas fantásticas, pero reconozco que una vez terminado el primero, estaba deseando que sacaran el segundo, y desde luego no me ha decepcionado. Ambos son libros muy buenos, 100 por 100 recomendables. Pero, muy a mi pesar, vamos a tener que esperar bastante a que saque la tercera parte (eso me ha dicho), una auténtica lástima.

    Saludos.

  • Avatar
    Saulo
    on

    Por el nivel exhibido hasta ahora, puede ser perfectamente LA epopeya épica en castellano. Y sí, la espera se nos va a hacer muy larga a quienes lo hemos pasado teta con La espada de fuego y El espíritu del mago.

  • Avatar
    Vizzini
    on

    Por lo que yo sé no. Se trata de una serie abierta y hace dos años en Getafe, oí a Negrete decir algo como que si pasaban de dos, serían por lo menos cuatro. Así que me parece que de trilogía nada, si acaso será una tetralogía (a menos que haya cambiado de opinión, claro)

  • Avatar
    DrX
    on

    El autor ha dicho varias veces, expresamente, que no sería una trilogía, aunque sólo fuese por hartanza de la fórmula. Así que tiempo mediante es de suponer que sean cuanto menos cuatro.

  • Avatar
    melgaraht
    on

    Con El espíritu del mago Javier Negrete ha dejado claro que es el mejor autor español en lo que a novela fantástica se refiere. Este libro es, si se puede decir, mejor que el anterior. Lo único que le faltaba a La espada de fuego era una batalla. Pues bien El espíritu del mago tiene asedios y una gran batalla final en proporciones muy injustas. Además profundiza en los sentimientos de cada personaje, Derguín obsesionado con su "mala suerte" con las mujeres ,Kratos que piensa que ya no es el que era… También tiene un final más que sorprendente. En fin me ha dejado sin palabras. Pregunta: ¿se sabe algo de la fecha de publicación de la tercera parte?

  • Avatar
    Arquimedes Loeza
    on

    Soy un asiduo lector de Javier Negrete el unico problema es que radico en México y no he podido conseguir 2 de sus obras que realmente deseo leer: Salamina y El Espiritu del Mago. Como puedo conseguirlos???? Ayuda?????

  • Avatar
    Alberto
    on

    Lo mejor sería encargarlo a una librería por internet, aunque los gastos de envío te pueden salir por un pico.

Leave a Comment

 

↑ RETOUR EN HAUT ↑