El imperio

ElImperioRyszardKapuscinski

Ryszard Kapuscinski con El imperio nos embarca en un viaje a través de la Unión Soviética, un viaje con diversas escalas temporales en los distintos períodos de la historia de la URSS. Éste se inicia en el 1939 y finaliza en 1993, cuando el imperio ya está completamente desmoronado.
En el libro Kapuscinski nos muestra una punto de vista muy personal, hecho a partir de las experiencias vividas en sus viajes y de los testimonio de las personas que va hallando en el camino. En él Intenta contar la historia del surgimiento del imperio, su desarrollo y posterior decaimiento, pero narrada a través de las personas que han formado parte de esta historia. Un análisis del hombre como ser humano y su relación con el entrono que le rodea.
El libro se compone de tres partes. La primera corresponde al primer encuentro del autor con el imperio en 1939, cuando sólo contaba con siete años de edad, un primer encuentro bastante traumático, que sin duda marcará la vida y la trayectoria periodística del autor. Esta primera parte se extiende hasta el año 1967 y en ella explica la diversidad y la heterogeneidad de los pueblos del imperio, su riqueza cultural e idiosincrasia, la cual se ha visto sometida al yugo del imperialismo Ruso. Además refleja las tragedias de los pueblos producto de su situación geopolítica, como fue el caso de los armenios. La segunda parte de del libro, la más extensa de todas, deja de lado la parte más humana, aunque sin perderla de vista, para centrase en aspectos geopolíticos y económicos. El autor hace un recorrido por los extensos territorios del imperio previo a su desmoronamiento. En este viaje habla del nacimiento de las ideas democráticas y nacionalistas de los pueblos del imperio, además hace una crítica al estalinismo y a las atrocidades que durante el gobierno de Stalin se acometieron contra el pueblo. La última parte del libro, más cercana en el tiempo, relata la caída de la perestroika, la disolución de la Unión de Repúblicas Socialista Soviéticas, el papel de los medios de comunicación, el futuro incierto del desmoronado imperio…
Este relato íntimo de los viajes del autor, consigue mostrar la historia de una forma poco convencional, pero sin duda la mejor, contando la historia de los que al fin y al cabo sufren los regímenes, las guerras, la pobreza…etc., el pueblo.
Ryszard Kapuscinski (1932-2007), historiador, periodista, escritor y ensayista, nació Pinsk, Bielorrusia, y es considerado uno de los mejor reporteros internacionales. Kapuscinski es el escritor polaco más traducido y publicado en el extranjero.

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19 Opiniones

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  • coronel pike
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    El domingo terminé Imperio, de Ryszard Kapuscinski, un libro de viajes por la Unión Sovietica. El autor lo divide en tres partes: Su primer contacto con el Imperio, siendo un niño polaco atrapado en una ciudad tomada por el Ejercito Rojo (año 1939, cuando Hitler y Stalin eran aliados y cooperaban). Un viaje al imperio en los años 60. Y un nuevo viaje, en los ultimos días de la URSS, en plena perestroika. Un libro estupendo para conocer algo de la Historia de este tremendo país. Y de la historia de sus sufridos habitantes. Dos cosas ponen los pelos de punta: Los capítulos en los que habla de Magadán y sus campos de concentración, donde murieron aproximadamente 3 millones de personas, y la descripción del hombre soviético, un hombre gris, que nunca hace preguntas y sospecha de quien le pregunta a él. Alucinante.

    Por cierto, acabo el libro y veo en la tele que en Moscú le han hecho un homenaje a Anna Politkovskaya, periodista asesinada tras denunciar los excesos del ejército ruso en Chechenia. Al homenaje acuden cerca de cien personas, mientras las calles se llenan de gente que festeja el cumpleaños de Vladimir Putin.

    ¿Cáda pueblo tiene lo que se merece?

    Me quedo un rato pensando. Enciendo la tele y en un zapping veo un concurso español en el que participan padres e hijos. Un niño pregunta a su madre ¿Quién reinó durante la Segunda República? La madre contesta primero que Alfonso XII y luego que nadie, pues nunca ha habido Segunda República. Nivelazo, y todo esto en pleno debate sobre monarquía o república. No sé qué contestar a la pregunta anterior.

    Saludos.

  • Wamba
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    El programa era ¿Sabes más que un niño de primaria?, Antena3. No son madre e hija, sino concursantes y niños fijos en el programa. Lo de esa tía fue espectacular, pero el nivel es así siempre. Al menos, las veces que lo he visto. Lo m ejor fue la cara del Ramontxu, el presentador, que debe ser un experto jugador de poker. Y cuando por fin dan la respuesta y le dice lo de "sí que hubo una segunda república, lo que pasa es que en una república no reina nadie, no hay rey".

    Pero para mi el mejor fue una chica que le pregutnaron cuántos lados tiene una pirámide rectángula, y dijo "5: los cuatro lados y la propia pirámide que es el quinto". Y, claro, acertó: son 5.

    Pero si cada país tiene lo que se merece, los que no nos lo merecemos, ¿a qué país tenemos que emigrar?

  • coronel pike
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    No sé, supongo que está entre la Isla de Tortuga y Hobbiton.

    Me complace saber que no eran familia, hubiera sido demasiado humillante para el chaval.

  • Frau Hesselius
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    Eso os pasa por ver la tele. ¡Qué horror! (¿No había insumisos fiscales? Pues no sé cómo no hay insumisos de contenidos audiovisuales organizados, ni radíofónicos…etcétera.

    En cuanto al libro de Kapus, supongo que será buenísimo, aunque no me lo he leído (siempre me tiro hacia sus cosas africanas, debe de ser porque las asocio al calor y la luz, mientras que todo lo relacionado con las latitudes siberianas me echa para atrás. Por el frío y los monstruos que produce).

    Pese a todo, me muero por leer Vida y destino, de Grossman. Creo que lo empezaré este puente.

  • coronel pike
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    También yo tengo preparado Vida y Destino. Otro apunte de Kapuscinski. De vez en cuando, regresa alguien de un campo de concentración, despues de cinco, diez, veinte años…Llega a su casa, saluda a la familia, se sientan a cenar…no cuenta nada, nadie pregunta nada… Acojonante.

  • Frau Hesselius
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    No debía de ser extraño. No sé si has visto una película alemana, cuyo título podría ser El milagro de Berna, no estoy segura, porque es la historia de un niño que vive muy intensamente la final de fútbol de 1954 que milagrosamente ganó la Alemania derrotada. En esa película, el padre del niño volvía de un campo de concentración en Rusia, le recogían en la estación sin preguntas, le sentaban después a la mesa y todos comían en absoluto silencio. Si la pillas en algún videoclub, puedes echarla un vistazo. No es gran cosa como película, pero recuerdo perfectamente cómo animaba el entrenador a sus jugadores (que trabajaban a diario en fábricas o en cualquier otra cosa y que se las veían para tener unas botas algo decentes) y quién fue la persona que le dio la clave al entrenador.

  • coronel pike
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    Sí, es El Milagro de Berna, y que coño, aquello fue un milagro, la verdad. Lo siento por los pobres húngaros, que en verdad eran los mejores. Una vez un amigo me preguntó qué tiene el futbol que no tienen otros deportes y es precisamente que sólo en el futbol se dan ese tipo de milagros. En otros deportes, nunca.

    En fin, arrebatos futbolisticos aparte (pido perdón, pero nada humano me es ajeno), el regreso a casa después de vivir una situación así debe de ser tan fuerte como incomprensible para los que no lo han vivido en carne propia. En España también se vivió un situacion similar: La gente de la División Azul que regresó en el Semíramis. Hay una novela sobre ello, cuyo nombre ahora no recuerdo ¿El Otro? No recuerdo, coño.

    Volviendo al Imperio de Kapuscinski, el polaco consigue que abras los ojos y comprendas que eres incapaz de ver entero el mapa de Rusia. Como bien dice, todo allí es desmesurado: El mapa, las guerras, las masacres, la literatura, el amor, las borracheras…Nunca he estado en Rusia y creo que no voy a ir para no romper la idea que me he hecho de ella, un poco romántica, la verdad.

  • fettes
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    Seguro que esta no es una idea original pero ¿no os parece que los rusos y los españoles tenemos mucho en común? Ese halo tragicómico en nuestra historia, la guerra entre gentes del mismo pueblo… Cada vez que leo a algún autor ruso se me representa la idiosincrasia del pueblo español, salvando algunos matices geográficos, no sé si os pasa a alguno de vosotros. Por cierto, yo también estoy pendiente de Vida y Destino en mis próximas lecturas. Este verano leí El Don apacible, del premio Nobel Mijail Sholojov. Es una obra de mil y pico páginas sobre la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa y su incidencia sobre un pueblo cosaco y sus personajes. Es dramática, pero no deja de tener su humor. De este autor también leí Tierras Roturadas, de la que guardo un muy buen recuerdo. Hasta otro rato

  • Frau Hesselius
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    Pues nos apuntamos esos títulos, aunque con tanta página (también Vida y destino tiene más de mil páginas) me temo que vamos a acabar con el esternón y las costillas arruinados (los que leemos en la cama).

    En cuanto a si tenemos algo en común con los rusos… seguro que yo, en concreto, no. Lo sospecho por los comentarios que me hacía cierto profesor de gimnasia ruso que tuve (un bárbaro salvaje que quería que diésemos un par de palmas entre flexión y flexión. Su abuela).

  • Wamba
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    Bueno, mi profe de gimnasia de primero de BUP quería que saltaramos con los pies juntos y sin carrerilla un mínimo de 150cm. Que era justo, justo, lo que medía él. Y casi lo que medía yo por aquél entonces. Y no era ruso, sólo así de cabrón.

  • coronel pike
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    Fettes, también he pensado muchas veces que rusos y españoles nos parecemos, pueblos que han sufrido mucho y han desarrollado una gran capacidad de resistencia y autoengaño. Unos y otros tenemos un punto de pesimismo y locura bastante similar. Guerras civiles muy parecidas, solo que allí todo es colosal y aquí es más doméstico, gracias a Dios y a la demografía.

  • Frau Hesselius
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    Siento meterme por medio, pero siempre me ha dado la impresión de que eso de la similitud entre ambos pueblos era un tópico. O una comparación que se le ocurrió a alguien (¿quién pudo ser?) y tuvo más fortuna que otras.

    (¿Cómo va la cosa con Grossman?)

  • fettes
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    Bueno, me refería a que cuando leo algo sobre Rusia se me vienen a la mente imágenes de los lugares en los que vivo (si exceptuamos el paisaje nevado) y actitudes de la gente con la que me he criado. Aunque, bien mirado, esto puede ser algo universal. Y que conste que soy manchego…

  • Frau Hesselius
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    Caramba, siempre sospeché que eras argentino, quizá porque hace siglos me recomendaste una librería de allí.

    Con esta capacidad de adivinación mía, no sé si intuyo muy bien a qué actitudes te refieres. Pero, a veces, leyendo a algún escritor ruso, me parecía que estaba retratando las relaciones entre "amos" y gente del campo que observaba de pequeña, y aún hoy, en el campo charro.

    (En cuanto a lo de los paisajes nevados, recuerda que Doctor Zhivago se rodó en las estepas sorianas).

    Un saludo.

  • fettes
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    Sí, por ahí van los tiros, sobre todo en las zonas rurales, claro. En los palacios de San Petersburgo y en las villas de verano que contaba Nabokov, no nos parecemos tanto, creo. Y sí, en las estepas castellanas también hace frío, se ven buenas heladas. Saludos

  • coronel pike
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    No recuerdo dónde lo leí, pero me hace gracia recordarlo: "Un voluntario de la División Azul, que al llegar a Burgos se bajó y volvió a su casa. Joder, dijo, si hace este frío aquí, lo que hará en Rusia".

    Fettes, si el Guadiana fuera como el Don, que barbos podríamos pescar allí. Tengo Vida y Destino sobre la mesa, pero no me atrevo todavía. He empezado "Sagas islandesas de los tiempos antiguos", de Ediciones Miraguano. La primera saga se titula "De Egil el Manco" y empieza así: "Hetrygg se llamaba un rey. Reinaba en el este, en Rusia…" Parece como si todos los caminos llevaran a Moscú.

    Saludos.

  • Wamba
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    Ayer un alumno me decía que le había gustado Guerra y paz, que le recomendara otros libros de autores rusos por el estilo. Y mi novia a empezado este curso a estudiar ruso. Si es que esto ya parece una novela de Paul Auster.

  • pregunta
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    Estoy con Hesselius, a mí hablar así de las características de un pueblo, me pone la mosca detrás de la oreja. Pero no voy a entrar en eso.

    Me ha llamado la atención descubrir que hablábais de algo que ya había leído en alguna parte. La idea de lo parecidos que son el pueblo español y el ruso, subyace en Madre Volga de Manuel Legineche y sale a colación cada dos por tres a lo largo del texto.

    A falta de un extracto más descriptivo, os dejo esto:

    "Rusia sumisa. El vivan las caenas de tiempos de Fernando VII. Hay pueblos que ensalzan el látigo con que se les azota. Esclavos felices".

  • Frau Hesselius
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    ¿Marx llegó a comparar a rusos y españoles? Sobre España escribió muchísimo, pero aún no he pillado ningún punto en el que llegara a comparar a ambos pueblos, aunque un amigo forero sostiene que sí. Seguiré indagando.

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