Lon Chaney, el hombre de las mil caras

chaney

«Lon» Chaney nació el 1 de abril de 1886 en Colorado Springs. Era el segundo hijo de los cuatro hijos que tuvo el matrimonio formado por Frank H. y Emma Chaney. Al ser sordomudos sus progenitores, el joven Lon aprendió desde su más tierna infancia a comunicarse con ellos mediante signos y pantomimas.

Se lanzaría al mundo del espectáculo con más tesón que fortuna, y terminaría llegando a la Meca del cine en una época donde ni siquiera se acreditaba a director e intérpretes. En el momento de su muerte había intervenido en más de ciento treinta películas, el dato nunca será pacífico puesto que los hallazgos de nuevas cintas van incrementando una variada filmografía.

El libro consta de una introducción a ciertas peculiaridades estéticas del cine mudo, una biografía, analiza el ascenso de Chaney (conocido como el hombre de los mil rostros o el actor que jamás se llevaba a la chica) hasta formar parte del incipiente star system, dedica un largo capítulo, La estética de la deformidad, al fructífero periodo de colaboración con el director Tod Browning y pormenoriza los argumentos y datos técnicos de todas sus películas. Por supuesto, los autores dedican un capítulo a uno de sus grandes éxitos: El fantasma de la ópera.

ANTICIPO:
Los empresarios albergan sus dudas, y parece que todo va a salir bien hasta que las luces empiezan a fluctuar y el gran candelabro se cae del techo sobre las filas centrales de asientos. El fantasma ha cumplido sus amenazas.

Christine regresa a su camerino para embelesarse con la voz que le invita a cruzar el espejo, que se abre gracias a un mecanismo oculto, para reunirse con el «maestro». La joven ha idealizado a su protector, pero lo que ve es un hombre con el rostro oculto tras una máscara. Aunque hace amago de resistirse, el desconocido consigue llevársela escaleras abajo y auparla a un caballo blanco y cruzar las catacumbas hasta lo más hondo del subsuelo.

A continuación sube el cuerpo desmadejado de la joven a una barca y rema para cruzar una laguna de aguas negras. Finalmente llegan hasta el escondrijo lujoso del fantasma, donde ella descubre que su «maestro» es el fantasma, un hombre que duerme en un ataúd y que le confiesa su amor. La perspectiva de pasar allí más tiempo en su compañía provoca su desmayo.

Al día siguiente la joven se despierta, examina los oropeles de la habitación que su raptor le ha preparado y una media sonrisa ilumina su rostro. En ese momento descubre una nota en la que el fantasma le informa de las condiciones de su relación, todo irá bien siempre que ella no intente ver su rostro. Levanta los ojos del pergamino cuando termina de leerlo y escucha la música del fantasma. Sale de la habitación y observa al hombre tocando animadamente el órgano. La joven no logra superar la tentación y se desliza a su espalda para arrebatarle la máscara. Para su sorpresa, el rostro de su pretendiente no es el de un príncipe azul sino el de un monstruo.

Tras unos momentos difíciles, ambos llegan a un trato. Ella podrá regresar a la ópera una vez más, pero no habrá otro hombre en su vida salvo él.

Mientras tanto los propietarios del teatro ven cómo sus pesquisas han dado fruto, y ya conocen el auténtico nombre del fantasma, Erik.

Aprovechando el desconcierto y el bullicio que reina en el baile de máscaras, Christine se reúne con Raoul, asegura que lo ama y busca en él a un protector. Pero mientras ese encuentro se producía, la muerte roja hace acto de presencia en los festejos. Mientras el fantasma, situado justo encima de ellos, escucha los planes de los enamorados, un carruaje los estará esperando para marcharse de París en cuanto termine la representación del día siguiente, se retuerce de dolor e ira al descubrir el engaño de la joven.

Al retirarse a toda prisa hacia las catacumbas algunos participantes de la fiesta lo reconocen e identifican como el fantasma.

Finalmente, El Persa, el otro personaje misterioso de la película desvela a Raoul su identidad como Ledoux, miembro de la Policía secreta, que lleva muchos años persiguiendo a Erik. Y cuando Erik rapte a Christine estará a su lado mientras descienden para rescatar a la cantante. Ambos descubren el mecanismo del espejo y se lanzan a la persecución, puesto que parece estar bastante familiarizado en los sótanos y en las costumbres del fantasma, no dejando de insistir en que levante un brazo para evitar que haga uso del lazo aprovechándose de la oscuridad para sorprenderles.

Sus precauciones son vanas puesto que un resorte avisa a Erik de la llegada de intrusos y ambos terminan encerrados en una sala controlada por el fantasma, quien activa el juego de espejos para matarlos a causa del calor. El fantasma da un ultimátum en forma de elección a la joven, puede volar todo por los aires o elegir otra alternativa que pasa por estar con él. Aprovechando la llegada de Phillippe, el preocupado hermano de Raoul, la joven intenta articular alguna resistencia. Erik toma un caña y se sumerge en la laguna negra para sorprender a Phillippe mientras rema, lo arrastra hacia el agua y lo ahoga.

La tregua ha permitido que Raoul y Ledoux se liberen de la infernal trampa, pero Erik no tarda en descubrirlo y activa un mecanismo que hace descender el nivel de las aguas de la laguna para ahogarlos. El fantasma vuelve a poner el destino de su enamorado en manos de Christine, y accede a salvarlo cuando ésta le promete quedarse con él.

Pero Erik ha cometido un error fatal en su retirada, ha asesinado al tramoyista Joseph Buquet. Su hermano Simón no se arredra ni se resigna sino que se lanza a convencer a sus compañeros y al pueblo de la necesidad de vengar a su hermano, y evitar el que el asesino del lazo vuelva a matar.

Armados y provistos de teas, los hombres comienzan a congregarse y descienden por las catacumbas liderados por Simón Buquet. Erik descubre su llegada, aferra a Christine y se da a la fuga. Los dos salen del teatro, el fantasma tira al cochero que había contratado Raoul y se apodera del carruaje.

La turba sigue su rastro, y se lanzan a una carrera desenfrenada tras el carruaje al ver cómo el fantasma azuza a los caballos. Parece que Erik se va a escapar con Christine, pero sufre un accidente y, tras una vacilación, decide dejar a Christine y escapar. La multitud lo sigue, y no tarda en cercarlo. El fantasma se encara con ellos, y los amenaza con el puño cerrado. Ellos retroceden creyendo que tiene una granada o una bomba. El fantasma repite el amago, y luego abre la mano para exhibirla sin arma alguna. En cuanto ven esto, se lanzan sobre él para propinarle una paliza y arrojarlo a las aguas del río Sena.

La contraposición entre Arriba, el teatro de la ópera, y Abajo, el submundo, parece evidente, son dos mundos incapaces de cohabitar y ese es uno de los grandes aciertos del film: reflejar una dicotomía entre la apariencia y su armario, su conciencia sucia, porque, no lo olvidemos, los valores que Arriba se edifican y sostienen sobre el inframundo.

¿Qué hay arriba? El teatro de la ópera es la respuesta más evidente, pero ese teatro acoge a caballeros vestidos de uniforme o de frac y a damas engalanadas con sus mejores atavíos y luciendo sus joyas. Arriba descansan los sólidos valores burgueses: prestigio y dinero. La cámara dedica planos largos a la audiencia, mostrando así la unión entre lo más granado de alta burguesía y la parte de la nobleza que ha sabido reciclarse a los nuevos tiempos, los tiempos de una burguesía que Leroux conoció de primera mano, puesto que formaba parte de ella.

Mención aparte merece la transición entre ambos mundos, que viene marcada por «el rapto» de Christine. El mismo no está exento de cierta belleza, y es una acogida aunque pueda parecer un descenso a los infiernos.

En este sentido la planificación resulta reveladora. Los planos que muestran la llegada de Erik y Christine, sobre un caballo blanco –el color de la pureza a los subterráneos, se ruedan en un contrapicado acusado.

Y el plano elige una posición de igualdad, sea corto o largo, en cuanto Erik deposita su hermosa carga sobre la barca.

El propósito del film no es asustarnos, en absoluto, porque en tal caso hubiera utilizado una perspectiva no subjetiva, pero sí de descubrimiento. La cámara está Abajo, recibiendo a ambos protagonistas.

El viaje se inicia en el instante en que la joven cruza la puerta secreta del espejo de su camerino y acude para encontrarse con su maestro, quien continúa siendo poco más que una sombra. A regañadientes, la joven desciende una escalera gótica –sinuosa y llena de claroscuros hasta un caballo blanco, a lomos del cual efectuará ella, desmayada, el viaje. El fantasma es consciente de la podredumbre que hay en los sótanos umbríos y parece desear que ninguna mácula mancille a su amor. Eso explica la aparición del caballo, del que nada se sabrá después, y la cuidadosa travesía por las lagunas estigias del submundo.

compra en casa del libro Compra en Amazon Lon Chaney, el hombre de las mil caras
Interplanetaria

19 Opiniones

Escribe un comentario

  • Lobo
    on

    Es una de las películas de Chaney que ando buscando hace tiempo. ¿Alguien sabe cómo adquirirla?

  • Caesar
    on

    Pregunta de un ignorante, ¿qué películas de Chaney merecen la pena? Lo digo porque la que me suena es El fantasma de la ópera, y punto.

  • Totti
    on

    Pues entre las más conocidas que merezcan la pena tenemos El jorobado de Nuestra Señora, y entre otras más ambiciosas artísticamente están Garras humanas, La casa del horror (London After Midnight) y El trío fantástico (The Unholy Three).

  • Alberto
    on

    No está editada en España, o la consigues de importación o la copias de alguien que la tenga en Video (Complicadas las dos cosas).

  • josemiguel
    on

    Conseguir una copia grabada es complicado. Resulta mucho más sencillo comprarla fuera. Como es cine mudo y el sonido no importa, prueba en las páginas web de Francia. Resulta mucho más fácil que en España.

  • Xuart
    on

    He estado efectuando una búsqueda por Internet, es una película de cine mudo y tiene un guión particular. ¿Alguien puede ampliar información?

  • camilo
    on

    Siempre me han gustado este tipo de películas, pero no están muy localizables. ¿Alguna pista, tienda (en Internet o en alguna capital) dentro de nuestro país?

  • lorena
    on

    Me sumo a la petición. Si alguien es tan amable de dejar alguna pista…

  • emilio
    on

    Lo que más me fastidia cuando leo este tipo de libros es la imposibilidad de conseguir las películas. Estoy cansado de efectos especiales y guiones inanes. De hecho, en mi última aventura por Madrid me compré un montón de películas de la Hammer. Pero de los títulos que se han comentado aquí, nasti de plasti.

  • Manolo C.
    on

    Cierto, según tengo entendido, sólo están disponibles El fantasma de la opera y El jorobado de nuestra señora. Las demás, imposibles.

  • Juan
    on

    En el mercado español sí, en Francia y Alemania, y buscando mucho, puede que tengas algo más de fortuna.

  • Juno
    on

    Bueno, así sabemos algo más. ¿Alguna más?

  • B
    on

    Garras humanas, de Tod Browning, es una de las pelis más duras y cínicas de la historia del cine, y también una de las mejores. Trata de un malabarista que se finge manco de los dos brazos y acaba haciéndoselos amputar por un cirujano, porque a su chica no le gusta que la toquen. Pero mientras el tipo está recuperándose de la operación, ella se cura de su fobia y se hace novia del Hércules del circo. Como las buenas películas mudas, lo dice todo con la imagen. Yo la conseguí en su momento como pude, pero ahora seguro que está en DVD.

  • josemiguel
    on

    Probablemente es una de cintas más conseguidas de Browning, y no valorada justamente hoy día. Hay muchos elementos geniales, tanto argumentales como estéticos, de este film. Algunas obsesiones del director siguen ahí: la mutilación como revelación de aspectos oscuros y tortuosos del alma humana, lo que se llama la estética de la deformidad, por ejemplo, aunque se ve mejor en el Singapore Joey de La sangre manda. Y no lo digo por la ficción de los brazos ocultos, ficción que llevará a la realidad más adelante, sino también por la mano de dos pulgares. Otro elemento curioso es la pérdida de la bella en brazod del forzudo del circo, Nanon y Malabar si no me equivoco, (una obsesión personal del director, fruto de un amor frustrado hacia una caballista durante su adolescencia), cierto toque casi sádico. Además, su guionista de cámara, Waldemar Young, consigue insuflar un aura malsana en ese trío amoroso que habitualmente se producía en las películas de la época. Y Chaney se sale otra vez.

  • hur
    on

    Lo que me pregunto es porque ya no se hacen (o no llegan a las pantallas de forma más generalizada) películas así, con más ambición, riesgo y tal…

  • verdoux
    on

    Buscala en Emule como:Garras humanas o como"The unknown".Tambien te sale por Tod Browning que era el director.

  • Lusico
    on

    Bueno, ya se que llego tarde, pero garras humanas la encontraras en dvd junto a freaks del mismo director en la edicion coleccinista…y merece la pena.

  • flora
    on

    Soy la voz que clama en el desierto. Llevo meses a falta de bajarme menos de 1 hora de El Trío Fantástico y no hay forma. Por favor, quien la tenga que la vuelva a subir, a ver si puedo acabarmela de bajar. Gracias.

Leave a Comment

 

↑ RETOUR EN HAUT ↑