Los Episodios Nacionales: Trafalgar

trafalgar

Los episodios nacionales es para muchos la obra más importante de Benito Pérez Galdós y la que mejor narra el siglo XIX español, un siglo que es incomprensible para muchos españoles por el gran número de tensiones vividas en aquel entonces.

Del siglo XIX se dice que es incomprensible si no se han leído tres obras literarias; Los Episodios Naciones, conglomerado de cuarenta y seis novelas que recorren todos los acontecimientos históricos en aquel siglo. Los Cuentos de los Gitanos de Prosper Merimee, en que se relatan las costumbres del pueblo gitano por toda Europa y Los Cuentos de la Alhambra de Washington Irving en el que se narran la visión objetiva que tuvo el autor de las gentes que se encontraba por sus viajes en España.

Trafalgar es la primera de las novelas que forman los episodios nacionales. En ella se narra como uno de los héroes de la saga, Gabriel de Araceli, aun siendo un muchacho es testigo de la gran batalla naval que enfrento a las flotas combinadas de Francia y España contra la Inglesa. Casi sin darse cuenta conoce a los personajes de renombre como al almirante Cosme Damián de Churruca, y la grandeza de barcos como La Santísima Trinidad o El San Juan Nepomuceno. La siguiente novela es La Corte de Carlos IV.

compra en casa del libro Compra en Amazon Los Episodios Nacionales: Trafalgar
Interplanetaria

17 Opiniones

Escribe un comentario

  • bravo
    on

    Sin duda, uno de los mejores obras literarias españolas y además digo que sin duda la mejor obra histórica. Solo he podido leer la primera serie, las diez novelas dedicadas a la guerra de independencia y me parecen que bordean la épica, he de reconocer que me entusiasmé leyendo la descripción de La Santísima Trinidad, o las frase de Cosme Damián de Churruca, Si te dicen que mi navío ha sido hecho prisionero, entonces di que he muerto. Una exaltación de lo patrio por encima de todo y además con muy buen gusto.

    Hay que destacar sin duda de las diez novelas dedicadas a la guerra de independencia: Trafalgar, Bailén y Zaragoza. Creo que es una lectura tan obligada como el Quijote en las escuelas, y no sé porque no se obligan a leer en clase de historia de España, al menos a mi no me obligaron a leerlas.

  • Maligno
    on

    Obligar, obligar… creo que habría que buscar formas más adecuadas que fomentar la lectura que la obligación. La lectura, entre otras cosas, ha de ser considerada un placer y no un castigo.

    En cualquier caso, Trafalgar siempre será una lectura mucho más agradecida para el escolar que Misericordia, del mismo autor…

  • bravo
    on

    Obligar, ¿he dicho obligar?, pues sí, es justo lo que quería decir.

    No piden un mínimo en cada asignatura para aprobar esa materia, no piden unas prácticas, no piden unos conocimientos aprendidos de libros de textos, no piden unos conocimientos expresados en unas hojas con preguntas que llaman text, exámenes, pruebas, revalidas.

    Ahora donde he escrito piden leer todos, obligan. Me parece una mejor manera de aprender la historia de la guerra de independencia española mediante la lectura de unas grandes novelas, como es el caso. A la comprensión o en el peor de los casos la memorización de unos cuantos párrafos de un libro de texto.

    En cuestión, ese es otro problema del que podemos hablar, yo quería resaltar la monumental obra literaria de Los Episodios Naciones, en mi opinión excepcional en su calidad y verosimilitud.

  • Leon
    on

    Hay una cosa con la que no puedo estar de acuerdo. Lo de lectura obligatoria para aprender nuestra historia… La novela histórica es novela y como tal se toma (y está legitimada para ello) un montón de licencias narrativas. La historia hay que aprenderla, creo, en los libros de historia, que para eso están. La novela histórica hay que disfrutarla. Como ejemplo, en los sucesos del dos de Mayo, Galdós da una visión patriótica de todas las clases sociales luchando contra los franceses. Es un bonito texto, muy épico, pero Alcalá Galiano, en Memorias de un anciano, comenta que en general la clase media y pudiente se quedó en su casa, mientras la gente de extracción más humilde peleaba a navajazos con los mamelucos y los polacos de Napoleón.

    Otra cosa es que estos libros fuesen lectura complementaria a la hora de estudiar la historia, eso estaría muy bien, si no se hace. Desde luego esas cosas no se contemplaban cuando yo iba al colegio, y menos con novelas que, obviamente, al ser de aventuras, conseguían el marchamo automático de "obra menor"

  • bravo
    on

    Bueno, reconozco que quizás me haya exaltado un poco en mi defensa de esta pedazo de novela, es que no encontraba las pastillas ;-))).

    La verdad es que sí que creo que es un material inmejorable con el que se podía entender mucho mejor la historia de este país, y en especial el siglo XIX.

    No es objetivo, como ya he dicho en un mensaje anterior, es una exaltación de la épica y del patriotismo pero del patriotismo con buen gusto. Pero, a la vez que te digo que no es objetivo también te digo que habla con conocimiento de causa, pues se informó bien sobre los temas que aborda y sobre los personajes.

    La obligatoriedad es una palabra muy fea, probablemente escrita por mi adoración a las diez primeras novelas de “Los Episodios Nacionales”, en especial Trafalgar y Zaragoza, pero si que creo que es un material inmejorable y que como poco es despreciado en los colegios.

    Libros de ayuda podrían ser pero yo sinceramente creo que es de lo mejor que he leído en mi vida. HAY QUE LEERLOS.

    Ahhh, se me olvidaba, los libros de texto tampoco son fiables. Es un dicho viejo aquello de que La historia la cuentan los vencedores, es verdad en los libros de historia esta la prueba. Si teneis la posibilidad de preguntarle a algún francés, en mi caso francesa, os sorprendereis mucho con su historia común con españa.

    Una prueba, si vais a Paris en su arco del triunfo aparece Bailen como vistoria francesa y en sus libros de texto tambien.

    Yo me quede sorprendido. Resumiendo podria decirse que si los libros de texto fueran fiables podria estudiarse una historia aburrida pero veridica pero como no lo son prefiero épica, honor, valentia plena, bondad, ilusión y demás adjetivos que caracterizan LOS EPISODIOS NACIONALES.

  • villapals
    on

    Por qué buscamos fuera lo que encontreamos en casa?. Estoy cansado de libros sobre la época napoleonica escrita por ingleses, como si fueran los unicos capaces de escribir sobre ese tema. Cansado de Obryan, Mallison y demás. Este libro les supera en mucho, en muchisimo …

  • Tarkus
    on

    Yo también opino lo mismo. No sé si supera a O´Brien, pero no sé por qué damos bombo a obras extranjeras y dejamos un poco de lado las españolas que son, como mínimo, igual de buenas.

  • Lindos
    on

    Yo creo que hay que ir un poco más allá. Pérez Galdós no es un buen escritor de novelas historica, como los otros, britanicos o americanos, de los que estamos hablando, sino que es UN GRAN ESCRITOR y punto. Asì que no hay parangón. Y punto.

  • bravo
    on

    Yo solamente he leido tres novelas de Obryan; Capitán de Mar y Guerra, Capitán de Navio y Operación Mauricio, la verdad chicos yo no tengo ni idea de porque le gustan a la gente, son en mi opinión la mar de sosas y tediosas. Largos viajes en la mar en los que se describen hasta la ultima ampolla o herida en las manos de los duros marinos ingleses, sacado de lo peor de la sociedad pero siempre dan el 120%.

    Trafalgar no tiene ni comparación, aunque es verdad que en este libro se va al temita, a las hostias como panes.

  • campeador
    on

    El título del asunto viene a cuenta de los dos debates surgidos en hilos distintos, Trafalgar es un ejemplo muy adecuado. Aunque no deba emplearse para aprender historia, sí pueden ser un buen reclamo, igual que lo es para la lectura en general. Trafalgar, en menos de 200 páginas muestra mucho de su tiempo: la dejadez con la que Carlos IV trató una armada competente y profesional, el malestar general por la alianza con Francia…

    La recreación de la batalla es muy rigurosa y tendría poco que envidiar a muchos ensayos. Quisiera recordar que no es ésta la única batalla que se describe en la novela, y recomiendo encarecidamente comparar las otras dos que se narran con la descripcción que hace de ellas Patrick O´Brian desde el otro bando en Capitán de Mar y Guerra y Capitán de Navío. Creo que la coherencia entre dos autores tan lejanos dice mucho en favor de su documentación, y es algo común también entre autores del prestigio de George MacDonald Fraser, Bernard Cornwell o Simon Scarrow.

    Claro que citando a tanto extranjero hay que entrar en el debate de por qué no se valora a los españoles. La verdad, a ellos podemos oponer a Galdós y ya está. Diría que en el siglo XX no hay en España autores de histórica con el volumen y el reconocimiento de los citados, ¿Corral? Demasiado reciente, y mejor no comparar su Trafalgar con el de Galdós que, por cierto, es más reconocido por muchas novelas antes que por sus Episodios Nacionales.

  • Rastan
    on

    ¿Te refieres a autores españoles de novela histórica sobre el tema de Guerra de la Independencia o de autores españoles de novela histórica en general? porque en el siglo XX hay unos cuantos más, mismamente no he oído nada malo de Núñez Alonso, al contrario, que sus novelas son magníficas, o de Blasco Ibáñez.

  • Alberto
    on

    Entre los autores españoles yo también destacaría a Ramon J. Sender, que tiene excelentes novelas históricas como Iman o Bizancio

  • Alberto
    on

    Comentando el tema de Nacionales contra guiris, yo creo que una buena parte del problema viene de las distintas formas de ver la história. En España la história se interpreta asignando buenos y malos según la cuerda ideológia de cada autor y eso acaba salpicando a la novela histórica, que arrastra un punto discursivo que la puede acabar matando. Hay buena novela histórica escrita por españoles, la história hay que mirarla con un poco de distancia y eso no abunda en España.

  • Hispanico
    on

    Yo he leido las dos novelas de Noray "Océanos de Gloria" y "el Sueño Perdido" y en ellas se enfoca el tema de la pugna entre españoles y guiris desde una óptica objetiva lo que a la postre supone dejarnos a los españoles en una posición mucho mejor de la que es habitual en las obras de los grandes autores anglosajones.

    En realidad si hubiéramos sido tan pazgüatos como nos pintan O´Brian y compañía Inglaterra, Holanda y Francia se habrían merendado nuestro imperio colonial antes de 1700 y es bien sabido que no fue así: al contrario los únicos que pudieron echarnos de América fueron los propios americanos, nuesra propia sangre.

    Un saludo.

  • Danko
    on

    España fue una potencia de segunda desde el advenimiento de Felipe V.

    Y que más prueba de la decadencia que la existencia de la única colonia en suelo europeo es la de la United Kingdom en Gibraltar y todavía se mantiene en el siglo XXI.

    Los Guiris en América tenían Canadá, Jamaica, Belice y se centraron más en su imperio para obtener materias primas para su industria manufacturera.

    La India,Sudáfrica, Australia y la infinidad de puertos e islas de gran importancia estratégica que tienen repartido por todo el mundo y que en gran parte conservan.

    Los guiris se metieron más con los holandeses, haciéndoles perder sudáfrica y siendo sustituida la compañia holandesa de las indias por la británica.

    Ni Napoleón pudo mantener el bloqueo continental para que la industria manufacturera británica no pudiera exportar a la Europa continenetal, y el último orgullo patrio se fue a pique en la batalla de Trafalgar.

    A los ingleses lo único que les interesaba era tener puertos libres para vender sus productos, y estando la américa hispana ya independizada no tenía ningún sentido fundar colonias.

  • Saulo
    on

    Totalmente de acuerdo contigo en eso de que España fue una potencia de segunda desde el advenimiento de Felipe V, pero ahora no llegamos ni a la categoría de tal… ¡Los tercios de Castilla! ¿Dónde están los tercios? :)))))

  • Hisp
    on

    Pues si no les interesaba hincar el diente en nuestro imperio, ´¿Cómo se explican los asaltos británicos a la Habana, Tenerife, Manila, Portobello, Cartagena de Indias (saldado por cierto con una hecatombe británica siempre silenciada fuera y aún dentro de nuestras fronteras) y Buenos Aires, todos ellos acaecidas en el siglo XVIII? ¿Y la toma, esta vez exitosa, de la isla de Trinidad?

    Pensar en la España del siglo XVIII como "potencia de segunda" me parece harto incorrecto y muy propio de nuestro actual derrotismo. Sería algo así como llamar hoy en día a Francia, Alemania o Gran Bretaña potencias de segunda porque no tienen el mismo potencial bélico que USA, China o Rusia. Y ni siquiea este ejemplo es del todo correcto, ya que la distancia que separaba a España militarmente hablando de las dos primeras potencias del siglo XVIII –Francia e Inglaterra– era mucho menor que la que media hoy día entre USA y los principales paises europeos. De calificar a la España de entonces de potencia de segunda habría que reservar tal calificativo sólo para ella, dejando el de "Potencias de Tercera" para Suecia, Dinamarca, Holanda, etc y admitiendo el de potencias de primera para Inglaterra y Francia. Mirad sino en los libros de historia cuál o cuales paises se atrevieron a enfrenatrse con España en los siglos XVI, XVII y XVIII a cara descubierta –Holanda luchaba por su independencia, no por imponernos nada en particular– sin incluir a Francia, Inglaterra y Turquía (en su momento). Ninguno: sin duda hubiera sido funesto para ellos.

    Queramosnos un poco más. Nos irá mejor.

    Ellos no son mejores que nosotros. Sólo se aproximan a ello cuando logran convencer de su superioridad a uno de nosotros.

Leave a Comment

 

↑ RETOUR EN HAUT ↑