Miedo y Literatura

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Desde una breve epistemología del miedo hasta el uso que el poder ha hecho de ese sentimiento contra las masas, se traen a colación para situar en su lugar a Le Fanu, a Wilkie Collins o a Cazotte y, a la vez, dar las claves de sus obras. El género arranca con El castillo de Otranto y Horace Walpole, en 1764 –los albores del Romanticismo-, y resulta fundamental, claro está, la Inglaterra victoriana para llegar a Lovecraft, su círculo y sus mitos. Como no podía ser menos, se plantea por qué España sirve de inspiración a muchos de los grandes y en cambio casi nunca cultiva la literatura fantástica; caso distinto es Hispanoamérica, desde el estudioso Eduardo Holnberg hasta Borges. En fin, a aclarar un poco esas paradojas viene este libro. Ya saben los lectores que estamos todos implicados, porque, como respondió Madame du Deffaud cuando le preguntaron: “¿Cree usted en los fantasmas?”, usted puede decir: “No, pero me dan miedo”.

ANTICIPO:
La estela del género gótico en los principales países

Su continuación en Inglaterra: la novela gótica

Antes de la publicación de Melmoth The Wanderer (1820), que como hemos dicho pone broche de oro a la constitución del género, otros muchos autores se aventuraron en la recién nacida novela negra con mediocres resultados. La señora Roche, con Children of the Abbey (1796), la señorita Dacre, con Zofloya: or The Moor (1806), que luego imitaría el primerizo poeta Shelley (Zastrozzi, 1810) y, sobre todo, William Beckford (1760-1844), con su peculiar History of the Caliph Vathek (1787). Este libro, que es más un cuento de corte oriental emparentado con Las mil y un´a noches que un relato de terror, hizo escribir a Borges: «Hay un intraducible epíteto inglés, el epíteto uncanny, para denotar el horror sobrenatural; ese epíteto es aplicable a ciertas páginas de Vhatek; que yo recuerde a ningún otro libro anterior» l. El autor argentino lo incluye entre los 80 libros de su «Biblioteca Personal», número 53, y en esa edición añade el espléndido prólogo que Mallarmé escribió para el libro en 1876. ¿Por qué? Pues porque al dandi de W. Beckford no se le ocurrió otra cosa que redactar el libro en francés antes que en inglés y, además, según dijo él mismo, en tres días y dos noches de 1781 y de un solo tirón, sin cambiarse siquiera de ropa. Como fuese, la primera edición aparece en 1787, y en París y Lausanne, al mismo tiempo, y ya después aparece otra, también en francés, en 1815, en Londres. Fue millonario, bibliófilo, dandi, un dilettánte y excéntrico lord, amante de la música de Mozart y, sobre todo, un viajero incansable, Portugal por antonomasia: Cintra, Bathala, Alcobaça. El libro cuenta la historia del califa Harum que, atormentado por el ansia de poderes, placeres y saberes sobrehumanos, se ve tentado por un genio maligno a buscar el trono subterráneo de los sultanes preadamitas en las estancias de Eblis, el demonio mahometano. Las descripciones de los palacios y diversiones de Vathek, de su intrigante madre y de sus 50 negras tuertas} son de un colorido macabro. Son notables, igualmente, los episodios contados por alguna de las víctimas, compañeros de Vathek, desde las salas infernales de Eblis. En fin, sabemos que el libro sirvió de inspiración a otros grandes como Poe y Huysmans, y antes a otro, Lord Byron, quien en el canto primero de su Childe Harold lo cita expresamente.

Pero así como el dandi Beckford siguió la moda orientalista, otros siguieron la gótica pura tras los pasos de Walponeo El utópico economista William Godwin escribió St. Leon (1799), de tintes macabros, y Caleb Williams, de auténtico terror, que narra la historia de un criado perseguido por un amo, a quien aquel ha descubierto que es culpable de asesinato. Este autor, además, es el padre de Mary Shelley, la responsable de uno de los clásicos de terror de todos los tiempos, Frankenstein or The Modern Prometheus (1818), compuesto, como sabemos, tras una apuesta con su marido y el doctor J. W. Polidori, para ver quién era capaz de crear la mejor atmósfera de terror. Ganó ella, pero la crítica no ha sido capaz de probar que las mejores partes se deben a Shelley. Victor Frankenstein, un joven estudiante suizo de medicina, crea un ser artificial a partir de restos de cadáveres. El monstruo goza de inteligencia, pero tiene una apariencia tan horrible que es rechazado por la humanidad. Se hunde en la amargura y, al cabo, se dedica a matar a todos los amigos y familiares de Frankenstein. El monstruo le exige que le cree una esposa, y cuando aquel rehúsa mata asu propia esposa, precisamente en la noche de bodas. El estudiante lo persigue por las extensas soledades del Ártico, pero termina siendo otra víctima suya. El libro tiene escenas inolvidables, como aquella del comienzo en la que el monstruo entra en la habitación del creador, aparta las cortinas de la cama y lo contempla a la luz de la luna, a punto de echarse a llorar. El libro combina el género epistolar -las cartas que R. Walton le envía a su hermana Margaret- con la primera persona, lo cual está muy bien porque así asistimos a los tortuosos remordimientos del joven, que es acusado ante el magistrado de las muertes de William, de Justine y de elevar: «Soy el asesino de esas inocentes víctimas; murieron a consecuencia de mis maquinaciones» 2. El libro es muy ameno y tiene el gran mérito de haber escapado de los tópicos del género tanto en las localizaciones como en la adjetivación, pero, sobre todo, juega con el mito universal de la creación de un ser humano, en competencia con Dios, lo cual lo convierte en intemporal. Un hermoso y tierno libro maldito.

Aquella célebre noche del 15 de junio de 1816, en Villa Diodati, cerca de Ginebra, que algunos ígnaros datan como el nacimiento de la novela gótica -ya vemos cómo había nacido muchos años antes-, nació también el germen de lo que luego sería «The Vampyre», el primer cuento de miedo en el que aparece el vampiro. Todos los vampiros posteriores parecen inspirados en la figura fría y satánica de Lord Ruthwen. Parece que Polidori (1795-1821), médico inglés al que Lord Byron humillaba llamándolo «doctorcito PollyDolly», que escribió el cuento basándose en una breve idea de Byron. No obstante, cuando se publicó tres años después firmado por el Lord, este lo negó vehementemente. En varios rasgos del personaje de Aubrey se han querido ver alusiones a él, y si además Polidory se hubiera identificado con Lord Ruthwen, el cuento constituiría una venganza simbólica contra quien lo humillaba. La literatura como ajuste de cuentas, un tópico de siempre. Al final, el malvado Ruthwen, que no tiene miedo, como corresponde a su nobleza: «Parecía tan indiferente al dolor físico como lo había sido antes a todo lo que sucedía a su alrededor» 3, seduce y vampiriza a la propia hermana de Aubrey y aplaca con su sangre su sed de vampiro. Polidory se suicidó con 26 añitos; ahí es nada. Conviene destacar el pasaje de la terrible experiencia nocturna en un rehuido bosque de Atenas, lo mejor del libro, con tormenta, bosque y noche. Lástima que no tuviera suerte en las adaptaciones cinematográficas hasta El baile de los vampiros, ya de 1968, con Polanski. En esa misma época, sir Walter Scott (1771-1832) abordó con frecuencia lo macabro, introduciéndolo en muchas de sus novelas y poemas. Descendiente de antiguos jefes de clanes escoceses, se dedicó a estudiar la historia y la poesía escocesas. Lo que aquínos interesa es su cuento «Wandering Willie´s Tale», aunque más que un cuento de terror es una leyenda maravillosa. El autor no puede ocultar su simpatía por el personaje Redgauntlet, quien por cierto da nombre a la novela que contiene este relato. Eso sí, sus Letters on Demonology and Witchcraft, 1830, sigue siendo hoy en día uno de los mejores compendios de saber oculto europeo.

La continuación del género en Inglaterra pertenece ya al victorianismo; o sea, al realismo burgués, y ya es otro capítulo.

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8 Opiniones

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  • pernath
    on

    He adquirido este libro hace poco, y sólo me ha dado tiempo a hojearlo, pero así, a grandes rasgos me ha chocado bastante la copia casi literal que hace el atuor de otro ensayo (el horros sobrenatural en la literatura de Lovecraft) en los apartados de la literatura gótica. En fin me parece una falta de profesionalidad por parte de los editores no haber llamado la atención al autor, y por supuesto una falta de respeto hacia los lectores y hacia el difunto Lovecraft por parte del autor, Luís Martínez de Mingo.

  • QUATERMAIN
    on

    Se agradece el aviso.

  • Narratolon
    on

    Hombre el libro tampoco es que sea una joya, pero fusilar, lo que se dice fusilar tampoco es así. Es como si tú haces una guía de vinos y te critican porque se parece a la Guía Michelín.

    Además dudo yo que H.P Lovecraft conociese a King; eso espero…

    Lo digo sin acritud, porque por ejemplo es más gordo que no se hayan revisado bien el texto antes de publicarlo; eso es más durillo.

  • Gol
    on

    ¿En que sentido es literal? Porque si lo que hace es coincidir en varios autores y obras, me parece de lo más lógico. Otra cosa es que fusile lo que dice, eso sería más chungo. Pero antes de arrojar sombras sobre el trabajo de nadie, conviene ser cauto.

  • pernath
    on

    MIEDO Y LITERATURA

    AUTOR: LUIS MARTÍNEZ DE MINGO

    EDAF ENSAYOS

    EL TEMPRANO CUENTO GÓTICO:

    Los escenarios fantasmales de Ossian, las caóticas visiones de William Blake, las grotescas danzasde brujas en Tam O´Shanter, de Burns; el siniestro diabolismo de Christabel y Ancient Mariner, de Coleridge, las aproximaciones más contenidas al horror cósmico en Lamia y otros muchos poemas de Keats…

    EL HORROR SOBRENATURAL EN LA LITERATURA

    AUTOR: H.P. LOVECRAFT

    ALIANZA EDITORIAL

    PRIMER PERIODO DE LA NOVELA GÓTICA:

    Los paisajes espectrales de Ossian, las visiones caóticas de William Blake, las danzas grotescas de brujas que aparecen en el Tam O´Shanter, de Burn; el siniestro demonismo de Christobel y del Ancient Mariner, de Coleridge; el encanto fantasmal de Kilmeny, de James Hogg, y las más limitadas concepciones del horror cósmico que encontramos en Lamia y otros poemas de Keats…

    Entiendo que no es una copia literal, per hombre!, no jodamos…

    Ni siquiera tiene la decencia de poner una breve bibliografía al final del libro y citar el ensayo de Lovecraft.

    Un saludo a todos.

  • Daydream
    on

    Hola!

    Soy una chica italiana que quiere leer el libro "Miedo y Literatura" de Luis Martìnez de Mingo pero aquì en Italia es verdaderamente difìcil buscarlo en las librerìas..

    Alguien sabe còmo puedo obtenerlo?

    Por favor!!

    Muchas Gracias!

  • Pluto
    on

    Supongo que puedes pedirlo en casadellibro.com

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