Rodas. 1522: El mayor asedio de la historia

Rodas consigue recrear en toda su amplitud y complejidad un acontecimiento desde dos puntos de vida distintos, y al mismo tiempo hacer un muy bien perfilado retrado de sus principales protagonistas.

Después de presentar los antecedentes de los contendientes (Solimán el Magnífico y Phillipe Villier), se narra el largo asedio al que fue sometida Rodas desde el 26 de junio de 1522 hasta enero de 1523, con especial atención a los movimientos de espías y a los episodios militares, y mostrándolos tanto entre as filas de los musulmanes como entre las de los sitiados. El valor estratégico de la isla y su pérdida, pese a la declaración de Carlos V ("nada en el mundo estuvo tan bien perdido como Rodas"), se acentúan por la espléndida y muy ambiciosa trama creada por Goodman.

Esta novela es la mejor recreación narrativa de un acontecimiento de primera magnitud en el que intervienen diversas órdenes de caballeros europeas, el conflicto entre dos culturas… y una reflexión acerca del choque entre Oriente y Occidente.

ANTICIPO:
Caminaban por los jardines de las murallas y tras las líneas de las ya derruidas viviendas exteriores a la fortaleza. Los defensores conocían perfectamente el terreno, mientras que los turcos aún tenían que aprender la disposición del lugar. ,

Jean de Morelle estuvo al mando de la primera de esas razias de asalto. Cinco caballeros de la langue de France y seis más de Provenza se deslizaron por la Puerta de San Juan, entre los puestos de Inglaterra y Provenza. Siguieron las sombras de las murallas, a lo largo de los fosos, hasta resurgir lejos, en la zona noroeste. Allí montaron en sus caballos y, dibujando un amplio arco en sentido contrario a las agu

jas del reloj, se dirigieron al camino situado entre la bahía de Kallithéas y el principal depósito de avituallamiento del ejército turco.

El grupo de caballeros se dispersó al llegar a una pequeña zona boscosa que habían escogido como refugio.

-Pierre -había dicho Jean-, tomad a seis de los vuestros y aguardad al otro lado de aquella roca hasta que pase la siguiente patrulla. Si son más de treinta, no actúes, pero si se tratase de una línea de esclavos porteadores, de las que llevan poca vigilancia, esperad hasta que hayan rebasado tu posición y caed sobre ellos desde atrás. Probablemente huirán siguiendo el camino, pues esas rocas impedirán que se dispersen por los lados… nosotros los estaremos esperando y cargaremos contra ellos aprovechando el desconcierto. Que Cristo sea con vos.

-y con vos.

Pierre escogió a sus hombres y cabalgó en dirección a la bahía de Kallithéas. La partida desapareció en la oscuridad antes de haber recorrido veinte metros. Sólo quedó suspendido en el aire el suave paso de los cascos de los caballos, y algún tintineo metálico ocasional ocasionado por las fundas de las espadas. En menos de un minuto, los ruidos propios de la noche volvieron a dominar; el rítmico cri cri de los grillos y el susurro de las hojas mecidas por um ligerísima brisa. Jean y sus cuatro hombres se dividieron é: su vez en dos grupos, flan que ando el camino, y se oculta ron al abrigo del ralo bosquecillo. Invisibles.

Y esperaron.

Sus monturas apenas se movieron, se mantuvieron firmes encarando el camino, suavemente sujetos por las riendas y serenados con ocasionales caricias,en el cuello. Los caballeros susurraban palabras tranquilizadoras.

Doucement, mon brave, doucement.

Los caballos, sosegados por las voces de sus amos, también se dispusieron a soportar la espera.

Pasaron treinta minutos, un largo intervalo de tiempo en lo que a la luz del día hubiese sido un continuo trajín de mercancías.

-Espero que esto no se deba a que los turcos estén preparándose para enviar una escolta numerosa y bien pertrechada -susurró Jean a los hombres dispuestos a su lado.

Uno de los caballeros apenas había contestado con un oui cuando se oyó un sonido a lo lejos.

Al principio, Jean pudo oír las voces de sus hombres gritando y maldiciendo en francés. Después oyó chillidos de pánico en la oscuridad y voces extrañas, dichas en un idioma que no pudo comprender. A continuación, llegó el sonido de los cacos de los caballos cuando los primeros porteadores salieron de las tinieblas, corriendo camino abajo en dirección a Jean y a sus caballeros. Muchos de los porteadores habían soltado sus pesadas cargas y corrían como sólo un hombre aterrado es capaz de hacerlo. Otros conservaron sus fardos, aferrados a ellos con ambas manos por las tiras de sujeción colocadas en sus cabezas.

Todos corrían delante de los caballos, lanzados al galope. Antes de que los esclavos llegaran a aparecer ante los ojos de Jean, el más lento de los porteadores cayó bajo la espada de los caballeros. El camino estaba cubierto de cuerpos, descabezados, muertos antes de llegar al suelo. Los heridos se tambaleaban empujados por el miedo y las escasas esperanzas de lograr huir, desangrándose hasta la muerte mientras avanzaban a trompicones por la vereda. Uno a uno, los caballeros los arrollaron, atravesándolos con sus espadas y lanzas.

En cuestión de minutos, los caballeros hubieron de aminorar el paso de sus monturas para que éstas no tropezasen con los cadáveres y los cuerpos de los heridos, o con los paquetes de suministros esparcidos por el suelo. La noche era demasiado oscura como para arriesgarse a herirse al tratar de saltar obstáculos a caballo.

El asalto de Pierre comenzó a perder su impulso, y los porteadores que se habían dado a la fuga reunieron fuerzas al sentir que, al menos, habían logrado distanciar a los enemigos que iban tras ellos.

Pero entonces los supervivientes, justo cuando la esperanza renacía en sus almas, pudieron oír un nuevo alarido en la oscuridad.

Allons-y! -gritó Jean a su pequeña partida.

El caballero espoleó a su caballo lanzándolo al frente y los otros cuatro caballeros se precipitaron hacia el camino, formando a su izquierda para crear una línea compacta. Los porteadores se detuvieron, inmóviles como corzos asustados en medio de un camino.

Sin concederles un segundo de descanso, Jean y sus compañeros cargaron sobre los turcos supervivientes y los despedazaron con sus espadas. Ni porteadores ni guardias sobrevivieron al asalto, y ni un solo caballero resultó herido.

Los dos grupos se dedicaron prestamente a recorrer el escenario de la escaramuza, rematando a los heridos que suplicaban por su vida en turco, u oraban encomendando su alma a Alá en árabe. Cuando finalizó la matanza, Jean ordenó a sus hombres que tomasen las armas de los guardias; una vez cumplida la orden, los caballeros desaparecieron entre la maleza, dejando el camino vacío y en silencio de nuevo.

Jean llevó a sus hombres de vuelta siguiendo el camino por el que habían llegado y entrando a la fortaleza por el mismo acceso oculto. Los s01dados se ocuparon de que atendiesen a sus monturas y se reunieron en el hospicio de Francia. Philippe, que se había unido a otros caballeros para tomar una cena tardía, estaba esperando el regreso de Jean.

-Bien, mi señor -dijo Jean dirigiéndose a Philippe-, esta noche habrá menos porteadores turcos en nuestra isla. Se han ido a reunirse con su Dios. Nadie podrá contar lo que pasó.

-Bien hecho, Jean -convino Philippe-, ¿alguna baja?

-Ni un rasguño, mi señor, ni uno.

-Demos gracias a Dios. Bien podría ser que el resto de las batallas fuese tan sencillo… pero lo dudo.

Los hombres guardaron un silencio expectante ante las palabras del Gran Maestre. Cada uno de ellos era consciente de que el destino de los porteadores fácilmente podría ser el mismo que el suyo a su debido tiempo. Finalizaron la cena en silencio, en vez de con frívolas celebraciones, y regresaron a sus puestos.

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11 Opiniones

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    I
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    Hola, gente, ¿alguien lo ha leído o conoce que a alguien que lo haya leído? ¿Se sabe qué tal está el libro? El tema me resulta atractivo, pero a 30 euros (un poco menos con el descuento de la Feria del Libro, que es cuando lo voy a comprar) se me hace un poco cuesta arriba arriesgarse sin alguna opinión previa. Gracias.

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    stark
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    Quien lo ha votado? Tan malo es? Porque lo tengo en la pila, pero 30 Euros es mucha tela.

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    stark
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    Ahora que hay cuatro votos y que solo alcanza una estrella me he convencizo de que no vale los 30 Euros que cuesta asi que voy a por otra.

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    Ferm
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    Fíjate si no los vale que he (ahora que nadie me oye) aprovechado para regalarlo en un cumple. Era un compromiso lejano y dudo que lo lea, el destinatario compra libros por el lomo… :(((

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    stark
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    Je, je. Me prestas la idea? Creo que tengo algunas otras por ahi con las que me gustaria hacer lo mismo. "La Comunera", que la acabo de dejar cuando ya llevo casi la mitad. Me jode no terminar un libro, pero este es imposible.

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    Xuart
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    Tenerse en pie, se tiene. Pero no tiene ese toque emotivo ni emocionante, no te pone como te tendría que poner ese libro y con ese tema. Es más interesante que un manual sobre la cría del berberecho, pero me ha dejado mal sabor de boca. Es un no pero tampoco sí. Lo he terminado porque odio dejar un libro a mitad (y más con lo que cuestan hoy los libros).

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    Lobo
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    A trancas y a barrancas, he conseguido terminarlo. ¡Qué tema tan bueno y qué mal aprovechado! 🙁

    Los foreros han comentado en más de una ocasión lo de hacer experimentos con los libros de bolsillo, cada vez me parece más sensata esa práctica, aunque ahora ya no valen 6 y 7 euros, ya nos están viendo las intenciones. 8 y 9 lo más normal del mundo.

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    Wamba
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    A mi lo que me duele de que me cobren 9 euros por un bolsillo es que luego no ves en qué se justifica: un compacto de anagrama si es un poco gordo se te caen las páginas antes de acabarlo. En cambio no me cuesta pagarlos (tanto) en Minotauro o Valdemar.

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    Vero
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    Eso es una gran verdad. Lo malo de los compactos de Anagrama es que los tienes que leer rápido o la mitad del libro se te cae de las manos (en su sentido más literal). Entiendo que el precio más barato reside en lo pequeño del formato (algo abaratará el coste) y en no ser novedad, pero deben tener un mínimo.

    Lo que no entiendo en ocasiones es la ceguera de algunos editores. Rara vez repito cuando algo me disgusta en un libro y veo que es norma. La calidad es el mejor reclamo publicitario de una editorial y su carencia quintuplica la publicidad negativa. Puedo contar a mis conocidos las bondades de un libro, pero gritaré a los cuatro vientos si me siento estafada.

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    Chaman
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    El lector tiene que tener la palabra. No comprar los libros de precio abusivo o los que, a estas alturas, es un insulto lo mal fabricados que están. El castigo de la caída de ventas es el único que puede hacer a los editores enmendar.

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    Alexey
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    Hola a todos, pues aqui va mi opinión: A mi el libro no me ha parecido en absoluto aburrido ni mucho menos, quizá no sea un erudito ni un premio nobel, pero me parece que los personajes estan bien tratados y el tema también. No me parece en absoluto que este desaprovechado y si, el precio es un poco abusivo (30€ es mucho dinero). No me parece ni mucho menos una bazofia.

    Claro que esta es sólo mi opinión

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