Tercios de España, la infantería legendaria

tercios_espana_infanteria_lege

Para los europeos de su tiempo no hubo sombra de duda:

Durante más de ciento cincuenta años, entre 1534 y finales del siglo XVII, los tercios españoles fueron las mejores unidades militares del mundo. Tres siglos después de su desaparición, todavía los especialistas de hoy comparan los tercios de infantería española con las legiones romanas y las falanges macedónicas.

Los tercios fueron las grandes unidades de infantería, generalmente española, de los ejércitos del Rey Católico. Eran solo un porcentaje pequeño de los ejércitos multinacionales de los Austrias, pero encarnaban su núcleo duro, la herramienta decisiva que forjaba la victoria o conjuraba las amenazas.

¿Qué fueron los tercios? ¿Cómo nacieron, en qué consistían, cómo vivían y morían las unidades de infantería más potentes y más famosas que tuvieron los ejércitos del Rey Católico?

En este volumen encontrará, con el rigor, las ilustraciones y la amenidad necesarias, todas las respuestas a cómo se encuadraban, qué haberes percibían, qué tácticas y estrategias adoptaron, quiénes fueron sus generales más laureados, sus hechos más notables, su lenguaje y un sinfín de curiosidades de curiosidades sobre la vida del soldado de infantería.

compra en casa del libro Compra en Amazon Tercios de España, la infantería legendaria

2 Opiniones

Escribe un comentario

  • Campeador
    on

    Viendo en la portada una entrega más del magnífico Harry Flashman, con su saga sobre los momentos más patéticos, pero también más grandiosos del Imperio británico, uno recuerda que, salvo una entrega de Alatriste en El sol de Breda (con su cansino "aquella España grandiosa y trágica, bla bla" repetido una y otra vez), no hay novelas sobre los tercios.

    Está mal visto reivindicar los momentos estelares del imperio español, pero algunos de los sorprendentes hechos de los tercios, el auxilio de Viena, el saqueo de la costa inglesa, la retirada a Transilvania (de haber existido por aquel entonces la leyenda de Drácula supongo que habrían acabado capturándolo y trayéndolo a Madrid, igual que a Francisco I tras Pavía), el asalto ¡a pie! de una escuadra holandesa aprovechando una helada, son hechos que merecerían estar novelados a lo grande.

    Por una vez me voy a unir a la cantinela de Reverte, qué lástima de estupendas gentes mal gobernadas… e igualmente mal noveladas.

  • gandalin
    on

    En esta siempre reflexiva ( JE) época de Otoño me gusta leer algún ensayo o libro de opinión sobre tiempos pasados. Ni que decir tiene que este Otoño está siendo precioso en Madrid, y que cielos ta azules como los que estamos teniendo, coloreados abajo de ocre, verde y marrón, no los recuerdo en mucho tiempo. Ayudado sin duda por el buen rollo que me provoca el caminar por nuestro Madrid en estos días, me acerqué a los "Paseos por Madrid" de Corpus Barga.

    Es un compendio de artículos periodísticos y ensayos escritos en el primer tercio de siglo llegando hasta el comienzo de la guerra civil.

    Ha sido muy interesante e instructivo leer cómo entonces la opinión pública estaba preocupada por el urbanismo de la ciudad, y me recuerda a muchos debates que he habido en nuestros tiempos con las recientes obras y desaguisados varios que han tenido (para bien o para mal, el tiempo lo dirá) , nuestra ciudad patas arriba hasta hace bien poco. Corpus trata estos temas desde lo que opina el madrileño de a pie, entrando en su mente de ciudadano y en sus costumbres.

    Es, sobre todo, un compendio de textos costumbristas desde el ojo avizor de alguien que puede observar la realidad de MAdrid y quiere contarla.

    Entrañables sus análisis de las tendencias literarias en relación con el pueblo y del motor de la opinión y la cultura de Madrid: la tertulia en los cafés. Hay artículos geniales que le hacen a uno emocionarse por saber que esa época bohemia ya pasó, ese minimalismo del café madrileño con su mesita y taza como único material y nada más que unos madrileños con gabán y sombrero prestos a hablar y escuchar. Todo eso está descrito muy bien y con un tono de humor a lo Jardiel oncela que me ha parecido enorme…

    En definitiva, recomendable lectura en estos días de otoño que en cierto modo nos animan a hacer cosas parecidas a las que describe Corpus ( tomar un cafñe calentito en un sitio tranquilo, pasear por el parque con bufanda y guantes, observar, por qué no, lo que pasa alrededor.

    Y luego comparar. Es divertido comparar y llegar a la conclusión de que pocas cosas han cambiado. La primera de ellas, que sigue habiendo ojos de observador y que queda gente que escribe lo que ven esos ojos.

    Sólo eso, merece la pena celebrarlo con un buen café

    Chao.

Leave a Comment

 

↑ RETOUR EN HAUT ↑