Viajes con Herodoto

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En la década de los cincuenta, mientras recorre Polonia, un Kapuscinski aprendiz de reportero vive obsesionado con cruzar la frontera. No logra ir a Checoeslovaquia pero, a cambio, la redacción del diario en el que trabaja lo envía a la India. El corresponsal parte con un libro, la Historia de Heródoto. Escrito desde la perspectiva de medio siglo, Viajes con Heródoto se revela como un libro de difícil clasificación. ¿Es un reportaje? A ratos. ¿Un estudio etnográfico-antropológico? En parte sí. ¿Un libro de viajes? También lo es. ¿Un homenaje al Heródoto protorreportero y a la calidad de su prosa? Desde luego. Y todo esto, plasmado en magníficas historias no ficticias en las que los soldados de Salamina conviven con un niño sin zapatos en la Varsovia de 1942, Jerjes con Dostoievski, Creso con Louis Armstrong.

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27 Opiniones

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  • Frau Hesselius
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    No estoy segura, pero creo que este libro salió a la venta la pasada primavera. Me extraña que nadie lo haya comentado aún en este foro, porque es, sin duda, uno de los diez libros imprescindibles del año. Es un relato mágico en el que Ryszard Kapuscinski cuenta su propia historia: la de un joven de la Polonia comunista que sueña con ver mundo y que lo consigue gracias a una redactora jefe providencial (y clarividente, como suelen serlo las mujeres), que además pone en sus manos el mejor tesoro de su vida. Este es la Historia de Heródoto.

    Si está a vuestro alcance, leedlo, que merece la pena, porque este señor, además de ser uno de los mejores corresponsales que ha habido en Africa, es uno de los escritores más hábiles del siglo XX y el XXI.

  • Pluto
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    Yo adoro a Kapuscinsky (o como se escriba, que estos polacos colocan consonantes y acentos extraños por todas partes). Sus libros son una combinación de periodismo, historia, literatura y antropología, todo bien removido en la coctelera con sensibilidad y sentido del humor. En España Javier Reverte se le acerca bastante, pero Kapuscinsky es único.

    Entregado por completo a su profesión, (él dice, sin ironía, que el periodismo es un sacerdocio), fue durante más de cuatro décadas corresponsal de una agencia de noticias polaca, con muy poco presupuesto para sus viajes, y cuenta que cuando lo enviaban a cubrir una noticia urgente en algún país del tercer mundo, como no podía pagarse el avión e iba en tren, barco o autobús, para cuando llegaba la noticia ya era historia antigua y todos los demás corresponsales se habían marchado, así que él podía hablar con los lugareños con más serenidad, con más perspectiva y con un enfoque más amplio de la realidad de cada país.

    Todos su libros son autobiográficos, pero especialmente Viajes con Herodoto, y El Imperio, sobre la URSS, que fue el libro con que lo descubrí.

  • Frau Hesselius
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    Pluto, esto es el colmo. No podemos coincidir tanto. Veamos: te gusta el cine negro, La hija de Ryan, Santa María la Mayor de Nájera y, encima, te has leído a Kapuscinski, del que nadie me había dicho ni pío en más de dos meses. ¡No puede haber nadie que tenga mis mismos gustos, demonio!

    A mí me gustan más los libros que transcurrían en Africa, fundamentalmente Ebano y El emperador, que son los primeros que leí, porque te permitían comprender cómo piensan y cómo ven la vida en esa parte del mundo.

  • Pluto
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    Ebano quizá sea su obra cumbre. Realmente te traslada a África mejor que cualquier novela , te hace sudar como0 él, agotarte como él, fascinarte como él. La guerra del fútbol, p.ej. que trata de hispanoamérica, también está muy bien, pero sin duda África es el centro de su vida. En una entrevista dice:

    "Para mí, vivir en esta época fue, creo, lo más fascinante que me podría haber ocurrido. Porque lo he vivido siendo el cronista de un fenómeno del siglo XX que fue algo único en la historia mundial: el fenómeno de descolonización. Fue un período en el que tres cuartos de la sociedad humana global consiguió independencia, empezó a vivir en condiciones por lo menos legalmente libres. Y eso nunca ocurrió en escala global antes y nunca va a ocurrir en el futuro. Nosotros siempre hablamos del siglo XX como el siglo de los totalitarismos, pero lo positivo que dejó ese período es que se produjo el despertar de la conciencia de la voluntad de ser libre, de ser ciudadano de su propio país y no de colonia, no de dependencia sino de independencia."

    Cuando le dieron el Príncipe de Asturias yo pensé que al fin iba a ser conocido del gran público, pero no, seguimos siendo cuatro gatos los que podemos pronunciar en voz alta su impronunciable nombre sin importarnos que los amigos nos digan con la mirada: "pero que cosas más raras lees, chaval, mira que eres raro".

    Por cierto, un libro al estilo de Kapuscinsky ¡pero sobre España! es el de Cees Noteboom, El desvío a Santiago, que también mencionaste hace tiempo (yo entonces no participaba en el foro y por eso no te conteste). Te lo recomiendo con vehemencia, si te gusta nuestro amigo polaco te encantará también este holandés. Leelo y me cuentas.

  • Pluto
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    Vaya, me he enrollado y he pasado el límite de palabras, pero es que Kapuscinsky se lo merece.

    Sobre la afinidad de gustos, tengo que reconocerte, Frau Hesselius, que me siento en inferioridad, me has descubierto libros encantadores de los que jamás había oído hablar: Pepetela y Laurens Van der Post. Lo tuyo con África es pura pasión, ¿eh? como para Kapusc… Por cierto, también me encanta Cuando ruge la marabunta.

  • Frau Hesselius
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    Si somos cuatro gatos los que leemos a Kapuscinski, yo creo que los tengo a todos concentrados a mi alrededor. Es una lástima que no tenga ahora delante Ebano (lo tengo en adopción), porque al principio del libro señalaba, con un estilo de escritura magistral, una gran diferencia entre los africanos y los europeos: su relación con el tiempo. Para que el lector pudiera comprender todo lo que venía después, se necesitaba algo tan simple como eso. Un gesto de generosidad. Creo que una de sus virtudes es hacer sencillo lo que otros convierten en enrevesado, caso de Cees Nootebomb. ¿Puedes seguirle de la misma manera que al escritor polaco?.

    Pluto, deja de decir las cosas que nos unen que voy a terminar pensando que me han clonado sin mi consentimiento (como a la oveja Dolly).

  • Pluto
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    Es cierto que Noteboom es más denso, como tú misma decías en otro hilo, se lee menos de corrido, pero es más para releer. Ten en cuenta que Kapuscinsky es periodista, está acostumbrado a buscar la claridad y la concisión. En cambio Noteboom es novelista, utiliza más la ambiguedad y la sutileza. Pero me gustan ambos.

    Siendo tan aficionada a África, Frau Hesselius, ¿qué te parece Memorias de África, de Dinesen? Alguien habló mal de ella en el foro, pero no recuerdo quien.

  • Frau Hesselius
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    Es que, como casi todo el mundo, primero conocí parte de la historia de Karen Blixen por la película Memorias de Africa. Puede parecer extraño, pero sólo he leído el principio del libro, que era bellísimo. ¿Por qué? Pues porque cuando empecé a hacerlo me dije: a esta señora es mejor que la leas con tiempo y mucha calma. Y me gustaría empezar a leerla por sus relatos, entre ellos, los Siete cuentos góticos.

    Acertaste con la gran diferencia entre Kapuscinski y Nootebom (a lo mejor me falta otra o. Es que empiezo a seguir la estela de Carmen Sevilla con los apellidos).

    Kapuscinski ha tratado toda su vida de hacer comprensible la realidad que le rodeaba a lectores que se encontraban a miles de kilómetros de él y en otras coordenadas temporales. Nootebom viaja siempre hacia sí mismo, en cualquier lugar del mundo. De él es el Hotel Nómada.

  • Pluto
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    Muy bueno eso de que Noteboom viaja siempre hacia sí mismo. Sí, eso sucede con muchos escritores ¿verdad?

    "cuando empecé a leerlo me dije: a esta señora es mejor que la leas con tiempo y mucha calma".

    Frau H, si yo me guiara por eso no podría leer ni el periódico, porque hasta con el libro más sencillo me parece que hay mil cosas que no pillo. Y con Memorias… eso es especialmente cierto, ya que es como un puzzle de relatos y microensayos que van formando una imagen. La película solo trata la historia de amor, que debe ocupar algo así como el 10% del libro, el resto son relatos de la vida en África y de una multitud de personajes secundarios. Lo leí con fiebre, durante una gripe, y aunque casi no entendía nada, luego, al cabo de los meses, me acordaba de repente de algún detalle que me había gustado, lo releía y descubría que era todavía mejor de lo que recordaba.

    Los cuentos góticos quise leerlos, pero se me caía el libro de las manos. Casi parece que lo escribiera otra persona. Con África, Dinesen habla de lo que vio, sintió y experimentó en carne propia. Con los góticos emplea la pura imaginación, y creo que ese no era su fuerte.

  • Frau Hesselius
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    Yo debería de estar estudiando, pero me provocáis en el foro de viajes… y ya me veo toda la noche empollando por no hacerlo ahora.

    Claro que todos los escritores viajan hacia sí mismos, ¿hacia dónde si no?

    Con lo de mi tiempo y calma para leer a Karen Blixen, tú déjame, que ya sé yo qué tiempo necesito para cada cosa y cuáles son los momentos oportunos. Y con ella te digo que necesito más tiempo, como con Colette, por ejemplo. Sí, ya sé que muchos la menosprecian porque la conocen sólo por esas historias de niñas precoces que escribía para que las firmara su marido, pero era una narradora extraordinaria, quizá un tanto egocéntrica, mordaz y juguetona, pero era una auténtica maga.

    Gracias por advertirme sobre los cuentos góticos de la escritora danesa, pero ya te digo que, cuando me ponga, me pondré con toda la obra por delante (ya lo he hecho con otros).

    ¿Y a ti por qué te gusta tanto El desvío a Santiago?

  • Pluto
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    En el desvío a Santiago se cuentan los pequeños detalles que convierten un viaje en algo más que una colección de trajetas postales. Para el autor las cosas más cotidianas y más despreciadas están llenas de encanto y significado, le fascina la alegría diaria de los españoles tanto como le deslumbra la Alhambra o el Obradoiro, viaja a un pequeño pueblo leonés, en busca de una iglesia románica casi olvidada, y descubre que los pobladores de ese pequeño pueblo están tan en sintonía con el espíritu de ese edificio como si lo hubieran construido ellos mismos el día anterior, en cada lugar se pregunta por los motivbos y los sentimeintos de quienes lo crearon y de quienes lo habitan, sea un discoteca de Madrid, una tasca de Sevilla o una aldea de Galicia.

    No es un libro de grandes palabras, sino de pequeñas miradas llenas de gran amor.

  • Frau Hesselius
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    Interesante. Nosotros podemos pasar a diario delante de una iglesia románica sin preguntarnos absolutamente nada (quizá, por qué eligieron los canteros figuras de caballeros y no de animales para los canecillos. Eso en el mejor de los casos, pero no vamos más allá). De no tener un nombre, la iglesia sería tal vez un objeto urbano más, como los árboles o los bancos de un parque. Pero ella representa algo más (y hasta el árbol, y el banco).

    Volviendo a Kapus, anoche descubrí que también escribía poesía. De hecho, se inició en el periodismo a través de la poesía: caso de adolescente de especial sensibilidad que envía un poema a un periódico y se lo aceptan. Así empezó todo.

    Hay un libro, que se titula El mundo de hoy (claro que suena como El mundo de ayer, de Stefan Zweig) en el que se recopilan textos suyos, tanto de los que publica en libros como en diarios, así como intervenciones en seminarios. En dicho libro hay un capítulo titulado Taller de Escritor que se inicia con una de sus poesías: "Hallar la palabra certera/ en plenitud de sus fuerzas/ tranquila…".

    Y hasta aquí puedo escribir. Quizá luego siga con Kapus y sus secretos.

  • Pluto
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    Este verano leí El mundo de ayer, y me decepcionó porque es un libro de recortes, cuando yo esperaba otra maravilla de amplio horizonte como Viajes con herodoto.

    Sin embargo, ahora con tus comentarios se me revaloriza en la memoria. Quizá lo mejor de ese libro sean precisamente los extractos hiperbreves, a los que yo no dí ningún valor en su momento y que ahora me vuelven a la memoria.

    Paradojas de leer.

  • Frau Hesselius
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    Pluto, creo que te has equivocado al meter el título. Tú te refieres a El mundo de hoy, que ese sí es de Kapucinski, y efectivamente es de recortes, pero en esos recortes explica muy bien de qué forma mira él el mundo y cómo elabora sus textos (dándoles tiempo). Eso lo meteré en otro momento, es que ahora no me encuentro muy bien.

  • Pluto
    on

    Eso, el mundo de hoy es el de Kapus…

  • Pluto
    on

    ""El europeo y el africano tienen un sentido del tiempo completamente diferente; lo perciben de maneras dispares y sus actitudes también son distintas. Los europeos están convencidos de que el tiempo funciona independientemente del hombre (…) El europeo se siente como su siervo, depende de él, es su súbdito (…) tiene que respetar plazos, fechas, días y horas. Se mueve dentro de los engranajes del tiempo; no puede existir fuera de ellos. (…) Los africanos perciben el tiempo de manera bien diferente. (…) Es el hombre el que influye sobre la horma del tiempo, sobre su ritmo y su transcurso. (…) El tiempo aparece como consecuencia de nuestros actos y desaparece si lo ignoramos. Es una materia que bajo nuestra influencia siempre puede resucitar, pero que se sumirá en etado de hibernación si no le prestamos nuestra energía. El tiempo es una realidad pasiva y, sobre todo, depende del hombre.

    Todo lo contrario de la manera de pensar europea.

    Si vamos a una aldea donde por la tarde debía celebrarse una reunión y allí no hay nadie, no tiene sentido la pregunta ¿cuando se celebrará la reunión? La respuesta se conoce de antemano: cuando acuda la gente.""

    R. Kapuscinsky, Ébano. Ed. Folio, págs. 23-24

  • Pluto
    on

    "…al principio del libro señalaba, con un estilo de escritura magistral, una gran diferencia entre los africanos y los europeos: su relación con el tiempo. Para que el lector pudiera comprender todo lo que venía después, se necesitaba algo tan simple como eso. Un gesto de generosidad."

    Frau Hesselius

  • Frau Hesselius
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    Lo siento: aún no me han devuelto el libro. Luego no puedo poner el famoso párrafo (o los dos famosos párrafos). Pero, tranquilo, Pluto, que lo haré.

  • Pluto
    on

    yo creía que esos párrafos a los que te referías eran los que he puesto yo. ¿No lo son?

  • Pluto
    on

    Ébano ya va por la 14ª edición en Anagrama.

  • Frau Hesselius
    on

    ¿De cuántos ejemplares se compone cada edición? ¿O eso varía según las editoriales?

  • Pluto
    on

    Por lo que yo sé eso varía con cada libro. La edición habitual es de unos cuatro mil ejemplares, porque la inmensa mayoría de los libros que se publican no superan esa cifra.

    La editorial lanza una tirada según el número de ejmplares que ha previsto vender. Si se llega a la edición 14ª es porque las previsiones de ventas se han superado 14 veces.

  • Wamba
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    Aunque no hay q olvidar q tb se usa como reclamo publicitario, por lo q a veces se hacen tiradas cortas a sabiendas. Es decir, un libro con una faja en la portada que indique "14ª edición" puede ser más fácilmente vendible que uno sin ella. Naturalmente, eso no funciona para cualquier tipo de libro, pero cuando ves un best seller como La catadral del mar q lleva unas cuantas ediciones en un puñao de meses, sospechas que igual las están haciendo cortas para eso. Un libro que vende 10000 ejemplares en dos meses, si el editor hace una segunda tirada de 5000, entonces o es idiota o quiere aumentar rápido el número de ediciones.

  • pregunta
    on

    Aún no he leído más que unas cuantas páginas, pero "Viajes con Herodoto" me parece uno de los mejores hallazgos de estos últimos meses. El lenguaje  es preciso y evocador a un tiempo. Consigue que te imagines allí, viendo la luz que ilumina Roma de noche o el aturdimiento que le provocan sus primeras horas en India. Un auténtico genio de las palabras.

    Gracias Hesselius y Pluto por los comentarios, sabía que encontraría algo por aquí. Me uno al grupo de admiradores de  K. y me alegro de tener unos cuantos títulos por delante. 

     

     

  • Frau Hesselius
    on

    ¡Cielos! ¿Aún con Kapus?

    Apúntate para el próximo verano otro autor que merece mucho la pena: Daniel Rondeau. Creo que fue redactor jefe de Cultura en el diario Libération. Me lo estoy pasando pipa con una obra suya que se titula Las tres puertas del Mediterráneo.

    Un saludo.

  • Frau Hesselius
    on

    Ya te he mandado el correspondiente mensaje por mensajería interna advirtiéndote, Pregunta, pero, si por casualidad entras en las próximas horas en el foro de viajes, que sepas que me arrepiento mucho de haber recomendado el libro de Rondeau. Cuando lo hice sólo me había leído la primera parte, la de Tánger, que es realmente estupenda, pero las otras dos del libro, las dedicadas a Alejandría y Estambul, son soporíferas (tanto que he tardado dos meses en llegar a la última página).

    No me perdonaría nunca que compraras el libro, con lo que vale, y luego te pasara lo mismo que a mí. Un saludo.

  • pregunta
    on

    Sigo a vueltas con Kapus. Ayer estuve ¡hasta las 5 de la mañana! dándome de cabezazos con un libro de extractos escritos por el polaco o recogidos de alguna de las cientos de entrevistas que le hicieron, El mundo de hoy. Si llevara sombrero me lo quitaría ante la sabiduría humilde de este hombre.

    En unas pocas frases es capaz de dar grandes lecciones de periodismo, de humanidad, de sentido común… y hacerte sentir la pasión por contar lo que pasa en el mundo, lejos de las oficinas y los micrófonos de las salas de prensa.

     

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